4 noviembre (Nuestro Andar Diario 2) La identidad de Ilone

 

12 Todos los que quieren agradar en la carne, éstos os obligan a que os circuncidéis, solamente para no padecer persecución a causa de la cruz de Cristo.

13 Porque ni aun los mismos que se circuncidan guardan la ley; pero quieren que vosotros os circuncidéis, para gloriarse en vuestra carne.

14 Pero lejos esté de mí gloriarme, sino en la cruz de nuestro Señor Jesucristo, por quien el mundo me es crucificado a mí, y yo al mundo.

15 Porque en Cristo Jesús ni la circuncisión vale nada, ni la incircuncisión, sino una nueva creación.

Gálatas 6:12-15

 

Imagínate que tienes 14 años y que no tienes tutor, hogar ni identidad. Esa realidad era la difícil situación de un joven llamado Ilone.

Nacido y criado en Mozambique, tuvo la desgracia de no tener documentación alguna de su existencia. Su madre nunca ¡dio un certificado de nacimiento y él nunca había ido al colegio.

La madre de Ilone, pensando tal vez que su hijo mayor ya estaba listo para vivir solo, lo dejó atrás al irse a Sudáfrica con sus hijos más pequeños. Pronto, el adolescente sin hogar le fue presentado a Jeff y Caryn Hakes. La pareja misionera sabía que Ilone necesitaría una identidad antes de poder comenzar el colegio y avanzar en la vida.

Jeff y su joven amigo dedicaron unas cuantas semanas yendo a las oficinas gubernamentales. Finalmente, un funcionario de registros regionales informó a Jeff que los documentos de Ilone estaban listos. Cuando Ilone recibió sus documentos de «identidad», Jeff sonrió y exclamó: «Para bens, Ilone. ¡Vocé existe!» («Felicitaciones, Ilone: ¡Existes!)».

En su carta a los gálatas, Pablo usó mucha tinta para hacer que sus lectores pensaran en lo que significaba la identidad de ellos en Jesús. Argumentó que sólo a través de la gracia de Dios —en Su Hijo— somos liberados del pecado y recibimos nueva vida. Por medio de la obra sobrenatural de Dios, ocurre un cambio dentro de nosotros y nos convertimos en «una nueva creación» (Gálatas 6:15).

Al concluir su carta, Pablo estableció un contraste una vez más. Por un lado estaban los «legalistas», aquellos que predicaban un falso evangelio de cambio externo a través de la circuncisión. Su deseo era verse bien y evitar ser perseguidos (v.12). Por otro, estaban Pablo y los creyentes, proclamando que habían experimentado un cambio interno ocasionado por la gracia de Dios.

Si has recibido a Jesús como Salvador, tu identidad se encuentra en Él, no en las cosas externas hechas en la carne. Pablo te dice: «¡Felicitaciones! ¡Por medio de la gracia de Dios eres una nueva criatura!»

En resumidas cuentas: nuestra identidad se encuentra en Jesús.

 

Destino

• ¿De qué manera trato algunas veces de ganarme la salvación por medios externos? • ¿Qué se siente ser una nueva criatura, transformada por la gracia de Dios?

 

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