5 diciembre (Nuestro Andar Diario) No te pierdas la Navidad

Cuando Jesús nació en Belén de Judea en días del rey Herodes, vinieron del oriente a Jerusalén unos magos,

diciendo: ¿Dónde está el rey de los judíos, que ha nacido? Porque su estrella hemos visto en el oriente, y venimos a adorarle.

Oyendo esto, el rey Herodes se turbó, y toda Jerusalén con él.

Y convocados todos los principales sacerdotes, y los escribas del pueblo, les preguntó dónde había de nacer el Cristo.

Ellos le dijeron: En Belén de Judea; porque así está escrito por el profeta:

Y tú, Belén, de la tierra de Judá,
No eres la más pequeña entre los príncipes de Judá;
Porque de ti saldrá un guiador,
Que apacentará a mi pueblo Israel.

Entonces Herodes, llamando en secreto a los magos, indagó de ellos diligentemente el tiempo de la aparición de la estrella;

y enviándolos a Belén, dijo: Id allá y averiguad con diligencia acerca del niño; y cuando le halléis, hacédmelo saber, para que yo también vaya y le adore.

Mateo 2:1-8

 

Eddie Fires se perdió la Navidad, aunque no a propósito. Su esposa e hijos se encontraban en casa de los padres de ella. Él tenía que trabajar 18 horas al día debido a una emergencia que había en su compañía. El plan era que él trabajara la Nochebuena y luego viajara casi 200 kilómetros en auto para reunirse con su familia. Había estado despierto durante casi 2 días.

Terminó su turno de trabajo la Nochebuena, pasó por su casa a cambiarse de ropa, y se recostó en un sillón para descansar un minuto antes de marcharse.

¡Adivinaste! Se durmió tan profundamente que ni siquiera el teléfono pudo despertarlo. Durmió hasta el día de Navidad ya bien entrada la tarde. ¡Eddie se perdió la Navidad!

No es el único. Algunas de las personas de quienes leemos en la Biblia se perdieron la primera Navidad. Uno de ellos fue el mesonero, quien pudo haber hospedado al Rey de reyes cuando nació en este mundo. Pero su mesón estaba lleno (Lucas 2:7), y el Hijo de Dios nació en un establo.

El rey Herodes también se perdió la Navidad. Creyó que el niño era un rival para su trono, por lo que pensando en asesinarlo, envió a los magos a hallar al recién nacido Rey (Mateo 2:8,13).

Los líderes religiosos de Israel también se perdieron la Navidad (Mateo 2:4-6). Contestaron la pregunta que les hicieron los magos. Buscaron en la profecía de Miqueas y vieron que el Mesías nacería en Belén (5:2). Pero no hay evidencia de que a estos expertos les hubiera importado tanto como para salir a encontrarlo.

¿Y tú? ¿Te perderás la Navidad? Si nunca has confiado en Cristo como Salvador la respuesta es sí, por muchos regalos que hagas o recibas y por muchas fiestas a las que asistas.

La Navidad es Cristo. Si confías en Él como Salvador, nunca más te perderás la Navidad… ¡aunque te la pases durmiendo!

En resumidas cuentas: si te pierdes a Cristo, te perderás también la Navidad.

Destino

¿He confiado en Cristo como Salvador? Dios dio a su Hijo unigénito para que fuera mi Salvador. ¿Cómo debería influir esto mi actitud hacia el dar? ¿Conozco a alguien que se va aperder la Navidad) ¿Qué puedo hacer para mostrar a esa persona  lo que es la navidad?

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *