7 diciembre (Nuestro Andar Diario 2) Que no te atrapen haciendo trampa

 

Así que, por cierto es ya una falta en vosotros que tengáis pleitos entre vosotros mismos. ¿Por qué no sufrís más bien el agravio? ¿Por qué no sufrís más bien el ser defraudados?

Pero vosotros cometéis el agravio, y defraudáis, y esto a los hermanos.

¿No sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios? No erréis; ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los que se echan con varones,

10 ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los estafadores, heredarán el reino de Dios.

11 Y esto erais algunos; mas ya habéis sido lavados, ya habéis sido santificados, ya habéis sido justificados en el nombre del Señor Jesús, y por el Espíritu de nuestro Dios.

1 Corintios 6:7-11

 

En un instituto bíblico ruso adonde yo enseñaba, un miembro del personal ingresó en el salón mientras estaba dando mi examen final a los alumnos. Con los brazos cruzados, observó atentamente mientras los alumnos comenzaban a escribir las respuestas. Luego, en voz baja, pidió a uno de los jóvenes que se trasladara a un pupitre separado de los demás. Había observado que éste estaba haciendo trampa. Cuando califiqué los exámenes vi que el alumno en cuestión tenía las primeras preguntas contestadas correctamente, pero luego, la mayoría de las respuestas estaban en blanco o equivocadas.

De vez en cuando he encontrado el mismo problema en otros países adonde he enseñado. Hacer trampa también se ha generalizado en los EE.UU. Un artículo en la revista Para de pregunta: «¿Somos una nación de tramposos?» Comienza con las palabras: «¡Pues así parece!». Luego ofrece esta evidencia extraída del libro The Cheating Culture [La cultura que hace trampa], escrito por David Callahan:

  • Los ejecutivos y los empleados roban $600 mil millones de sus compañías cada año.
  • El 74% de los estudiantes a nivel secundario dice que ha hecho trampa.
  • El 90% de los estudiantes universitarios dice que ha mentido para incrementar sus posibilidades de obtener un buen empleo.
  • Casi el 50% de los currículos contienen mentiras descaradas.

Hacer trampa es un problema cada vez mayor, incluso en los institutos y las universidades cristianas. En una ocasión, una joven que había copiado un ensayo directamente de la Internet se puso furiosa conmigo porque no le daba crédito por haber culminado la tarea.

El apóstol Pablo dijo que es mejor que un creyente en Jesús sea víctima de injusticia o de engaño a que sea él quien engañe. Luego comentó: «Por el contrario, vosotros mismos cometéis injusticias y defraudáis, y esto a los hermanos» (1 Corintios 6:7-8).

He aquí una solución sencilla. Si nunca hacemos trampa, nunca tendremos que enfrentar el pesar y la humillación de nuestras acciones insensatas. Lo que es más importante, estaremos obedeciendo a Dios.

En resumidas cuentas: el hacer trampa abarata nuestro testimonio cristiano.

 

Destino

¿Cómo puedo evitar verme envuelto en la idea de que está bien hacer trampa? ¿Qué tipo de engaños veo que se siguen dando a mi alrededor? ¿Tengo alguna obligación moral de expresar lo que pienso al respecto? ¿Estoy haciendo trampa en estos momentos?

 

Comentarios

  1. Yone Echevarría Espinoza

    Ejemplar y aleccionador el devocional, no la vía leído porque recién estoy leyendo sus devocionales este año con mi esposa,que lo comparte en el colegio que trabaja y que cada alumno tiene un ejemplar y yo en mí grupo de estudio celular. Lo que me falta, en lo que respecta a mi es mencionar la fuente del estudio y eso es una falta común en mí, aunque algunas veces lo menciono; y eso se debe a hábitos aprendidos, que pasan desapercibidos. Con respecto al devocional: La atención a tres frases “¿Por qué no sufrís más bien el agravio? ¿Por qué no sufrís más bien el ser defraudados?” porque: “ni los estafadores, heredarán el reino de Dios.”
    Muy atentamente: Su lector muy agradecido
    .

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