En unidad

unidadOs ruego, pues, hermanos, por el nombre de nuestro Señor Jesucristo, que habléis todos una misma cosa, y que no haya entre vosotros divisiones, sino que estéis perfectamente unidos en una misma mente y en un mismo parecer. (1 Corintios 1:10)

 

Los hijos de un labrador vivían en discordia y desunión. Sus exhortaciones eran inútiles para hacerles mudar de sentimientos, por lo cual resolvió darles una lección con la experiencia. Les llamó y les dijo que le llevaran una gavilla de varas. Cumplida la orden, les dio las varas en haz y les dijo que las rompieran; mas a pesar de todos sus esfuerzos, no lo consiguieron. Entonces deshizo el haz y les dio las varas una a una; los hijos las rompieron fácilmente. – ¡Ahí tienen! les dijo el padre-. Si también ustedes, hijos míos, permanecen unidos, serán invencibles ante sus enemigos; pero estando divididos serán vencidos uno a uno con facilidad.

Recordemos las palabras del Rey Salomon: Mejores son dos que uno; porque tienen mejor paga de su trabajo.( Eclesiastés 4:9)

En la iglesia lo que más se desea es la unidad, desafortunadamente es triste saber que existen divisiones de diferentes tipos. El trabajo en equipo es lo más difícil de lograr, lo anterior puede deberse en primer lugar por la forma de pensar.

La biblia nos enseña que seamos de un mismo sentir (Pero el Dios de la paciencia y de la consolación os dé entre vosotros un mismo sentir según Cristo Jesús, (Romanos 15:5) más sin en cambio en la práctica es diferente.

La pequeña historia de del labrador (Jesucristo) parece tomar sentido que a pesar de las muchas exhortaciones no había respuesta de parte de sus hijos. Jesucristo daba testimonio de que la unidad era mejor (Jn 10:30 Yo y el Padre uno somos).

El enemigo sabe que una casa dividida contra sí misma no prevalecerá, llevando estas palabras desde la familia hasta la iglesia siendo esta ultima la casa de Dios.

Para Pensar:

¿fomento la unidad o la división?

Jesucristo expresó: La gloria que me diste, yo les he dado, para que sean uno, así como nosotros somos uno (Juan 17:22.). Para ello es necesario estar unidos a Cristo y que su amor nos inunde para poder fomentar la unidad. Recordemos que somos un solo cuerpo.

2 Corintios 13:11

Por lo demás, hermanos, tened gozo, perfeccionaos, consolaos, sed de un mismo sentir, y vivid en paz; y el Dios de paz y de amor estará con vosotros.

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