¿Que estoy dispuesto a hacer?

Marcos 10: 49

Entonces Jesús, deteniéndose, mandó llamarle; y llamaron al ciego, diciéndole: Ten confianza; levántate, te llama.

 

Pasaje de la escritura donde el Ciego Bartimeo recibe la vista, al saber que Jesús estaba por ahí comenzó a gritar y a dar voces, pero lo callaban hasta que Jesús lo escucha.

Venid. Es una palabra de invitación que como todo está sujeta a nuestra decisión, aceptar o no la invitación. Ejemplos:

Mateo 11:28

Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar.

Marcos 1:17

Y les dijo Jesús: Venid en pos de mí, y haré que seáis pescadores de hombres.

Juan 21:12

Les dijo Jesús: Venid, comed. Y ninguno de los discípulos se atrevía a preguntarle: ¿Tú, quién eres? sabiendo que era el Señor.

 

Jesucristo se detuvo y lo mandó llamar, en otras palabras “díganle que venga”; arrojando su capa se levantó y vino a Jesús (Mr 10:49). Para recobrar su sanidad tuvo que hacer algo, no limitándose a su problema, enfermedad o limitantes, no se quejó y como pudo vino a Jesús.

 

El otro panorama que enfrentó Bartimeo fueron las críticas, las personas que lo callaban cada ves de que gritaba a Jesús, pero lo curioso que estas personas que lo reprimían en su acción fueron los mismos discípulos. Por otro lado, Jesucristo pudo haber ido a él al saber su condición.

 

Para Pensar:

Muchas veces tomamos una actitud arrogante cuando Jesucristo nos llama, nos enfrascamos en nuestro problema y queremos que nos busquen en vez de nosotros buscar. Muchas veces al estar enfermos queremos que nos llamen en vez de nosotros hablar.

Si Bartimeo no hubiese hablado quiero pensar que hubiese pasado desapercibido.

Jesucristo nos llama, pero:

¿Qué obstáculos tengo para llegar a él? ¿Cuáles son mis miedos que me impiden venir a él? ¿Qué estoy haciendo de mi parte para llegar a él?

Jesucristo te dice ven, lo que resta es hacer nuestra parte.

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