Ataque Furtivo

Lucas 8:45

Entonces Jesús dijo: ¿Quién es el que me ha tocado? Y negando todos, dijo Pedro y los que con él estaban: Maestro, la multitud te aprieta y oprime, y dices: ¿Quién es el que me ha tocado?

 

En el ámbito de la Informática un ataque furtivo se basa en pasar desapercibido e indetectable por la seguridad implementada, esto es más conocido en la implementación o ejecución de los virus informáticos.

 

A veces, puede llevar meses o incluso años a las empresas para que se den cuenta que han sido atacados. Uno de los indicios de un ataque furtivo es que no hay lugar para la improvisación.

 

Analizando este caso de la mujer que padecía flujo de sangre al parecer estaba utilizando una técnica de ocultación porque la intención era no ser vista Porque decía: Si tocare tan solamente su manto, seré salva (Mr 5:28).

 

Cuando esta mujer tocó el borde de Jesús la interrogativa del versículo 30 “¿Quién ha tocado mis vestidos?” tal pereciere no tener sentido, conociendo la omnisciencia de Jesucristo. Es por ello que aun en esa situación en la que se había involucrada la Mujer no tuvo otro remedio mas que entregarse.

 

La acción que realizó la mujer tuvo en un momento dado momento para analizar el cómo llegaría a el, el objetivo era solo tocar el borde de su manto de Jesucristo, la fe que se había forjado en ella que solo fue por lo que se rumoraba acerca de lo que él hacia se hizo manifiesta no importando las críticas, empujones en e inclusive golpes por la condición en la que se encontraba.

 

Al igual que en los ámbitos informáticos Satanás sigue utilizando esta especie de técnicas de ocultación para cumplir sus cometidos, lo que presenta haciendo creer al “cristiano que no pasará nada” hace a la vista del cristiano algo bueno, por algo es considerado el padre de la mentira.

 

Cuando estamos buscando las cosas de Dios estamos cerrando puertas que el enemigo pueda usar para desviarnos de la fe o de nuestra relación con Dios y es por ello que también satanás trabaja en ver el cómo nos hará caer, está como león rugiente viendo a quien devorar, y al igual que los delincuentes informativos, solo es cuestión de tiempo.

 

Para pensar:

 

A lo mejor hemos sido víctimas de un atentado por parte de las huestes de maldad y no nos hemos dado cuenta, pudieron haber sido meses o años de una situación que hasta ahora está siendo manifiesta.

 

Lo importante de todo esto es que podamos reconocerlo y cerrar ese círculo buscando de igual manera tocar el borde del manto de Jesucristo, es decir, allegarnos nuevamente a el y que él nos salve, sí, que nos salve y después nos sane.

 

Y él le dijo: Hija, tu fe te ha salvado; ve en paz (Lc 8:48)

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