Es un pecadito ¿que puede pasar?

1 Juan 3:4

Todo aquel que comete pecado, infringe también la ley; pues el pecado es infracción de la ley

Es cierto que todos cometemos pecado, pero ¿Qué hay cuando lo minimizamos? Es decir, muchas veces creemos que no es para tanto, que no puede repercutir tanto en nuestra vida, pero hasta lo más mínimo puede traer consecuencias graves, más de lo creíamos.

En estos días lluviosos iba manejando en medio del trafico cuando de repente un carro me golpeó la parte trasera, el carro que no guardó su distancia y la fascia se desmontó de los costados.

Después de orillarnos, el conductor del carro que me había pegado no traía seguro ni licencia de manejo y no veía tan grave el golpe y comenzó a hacer sus propias deducciones de cuanto podía costar. Después de investigar, analizar el precio por el incidente le iba a costar más de 4 veces de lo que había previsto. Hay personas encargadas de hacer la valoración de los golpes y en este caso pueden ser el personal de la aseguradora o un hojalatero experimentado, pero inclusive ellos pueden errar en sus deducciones.

Muchas veces actuamos de la misma manera cuando pecamos, comenzamos a evaluar y minimizamos ese pecado, como por ejemplo una mentira, recuerdo la palabra “una mentira piadosa” que ante los ojos de Dios la mentira es mentira y ¿Qué dice su palabra?

Apocalipsis 21:8

Pero los cobardes e incrédulos, los abominables y homicidas, los fornicarios y hechiceros, los idólatras y todos los mentirosos tendrán su parte en el lago que arde con fuego y azufre, que es la muerte segunda

Cuando nos damos cuenta y se presenta el experto en ese tema que es Dios el uno que pesa los corazones, resulta que la paga del pecado es muerte; y por supuesto no pensábamos que podía salir tan caro. Recordemos también que poca levadura leuda toda la maza (Gálatas 5:9)

Pero fiel es Dios ya que cuando venimos a él y confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad (1 Juan 1:9).

Lo anterior no es para que podamos pecar deliberadamente ya que una cosa es pecar intencionalmente y otra cuando no lo hacemos con el afán de dañar nuestra relación con Dios.

 

Para pensar:

Las consecuencias por pecar pueden ser más grabes de lo que pensamos, lo que nos resta es aceptar nuestra culpa y apelar a la misericordia de Dios, acercarnos a él con un corazón contrito y humillado el cual no desprecia (Salmos 51:17).

Romanos 6:23

Porque la paga del pecado es muerte, más la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro

 

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